Un trabajo que recoge las fuentes mineromedicinales de Zaragoza y su entorno. Un elemento a destacar como seña de identidad de la ciudad y como referente patrimonial.
El Ayuntamiento de Zaragoza, a través del servicio de Medio Ambiente, ha editado el estudio de Francisco Iturbe y Ángel Ruiz Solans “Fuentes Curativas de Zaragoza. Naturaleza Mágica” que rescata del olvido siete manantiales de la ciudad y cinco del entorno que, además de tener propiedades curativas, constituían lugares de esparcimiento ciudadano.

Como explican los autores del trabajo, cuando hablamos de fuentes medicinales nos referimos, en la mayoría de los casos, a aguas subterráneas que circulan bajo un suelo estepario y surgen al exterior por la acción erosiva de los ríos que rodean Zaragoza.
Las fuentes eran un lugar privilegiado en la geografía urbana, muchas veces por situarse en zonas cercanas al río y al cobijo de los árboles, que las convertían en áreas apropiadas para el esparcimiento, pero también porque junto a las propiedades medicinales de las aguas, el acervo popular confería a esos lugares una dimensión mágica que ayudaba a sanar de sus dolencias a los enfermos.
El trabajo de Francisco Iturbe y Ángel Ruiz se centra en siete fuentes urbanas: Agua Fita Santa Fe; Fuente de la Junquera; De la Teja y Valcaliente; de la Salud; Salada de Mediana Del Berro y Pozo de San Miguel. Además han estudiado otros manantiales del entorno de la ciudad como, Fuentes del Baño ( Fuentes de Ebro); De la Salud y del Convento (San Mateo de Gállego); Villanueva de Huerva; de la Magdalena (Mediana de Aragón) y Aguas-Balneario (Quinto de Ebro).
La edición, que tiene una tirada de 1.300 ejemplares, se distribuirá de manera gratuita entre bibliotecas, centros de interés y colectivos ambientales.










